El bingo es mucho más que un juego de azar. En el ámbito de la atención a personas mayores, especialmente en residencias y centros de día, se ha convertido en una herramienta de estimulación cognitiva y social altamente efectiva. Su estructura sencilla, repetitiva y dinámica lo hace especialmente adecuado para personas con deterioro cognitivo leve o moderado.
Beneficios cognitivos del bingo
El bingo estimula múltiples funciones mentales de forma simultánea:
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Atención sostenida, al tener que escuchar los números.
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Velocidad de procesamiento, identificando rápidamente el número en el cartón.
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Memoria de trabajo, recordando los números que ya han salido.
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Coordinación visomotora, al marcar correctamente las casillas.
Además, el componente repetitivo favorece la participación incluso en personas con cierto grado de deterioro cognitivo.
Beneficios emocionales y sociales
El bingo no solo activa la mente, también fortalece el bienestar emocional:
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Fomenta la interacción social y el sentimiento de pertenencia al grupo.
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Reduce la sensación de soledad y aislamiento.
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Genera emociones positivas asociadas a la expectativa y la recompensa.
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Refuerza la autoestima cuando la persona logra completar una línea o el cartón completo.
El componente lúdico disminuye la percepción de que se trata de una “actividad terapéutica”, lo que aumenta la motivación y la participación.
Adaptaciones para personas con deterioro cognitivo
Para que la actividad sea inclusiva y efectiva, se pueden realizar algunas adaptaciones:
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Utilizar cartones con números grandes y claros.
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Reducir la cantidad de números por cartón.
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Repetir los números en voz alta y de forma pausada.
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Ofrecer ayuda visual o acompañamiento individual si es necesario.
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Incorporar variantes temáticas (bingo de imágenes, colores o palabras).
Recomendaciones para cuidadores y profesionales
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Crear un ambiente tranquilo y sin distracciones excesivas.
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Mantener un ritmo adecuado, evitando prisas.
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Valorar la participación más que el resultado.
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Celebrar los logros con refuerzos positivos.
Conclusión
El bingo es una actividad sencilla, accesible y altamente beneficiosa para personas mayores. Más allá del entretenimiento, se convierte en una herramienta de estimulación cognitiva y social que promueve la participación activa, el bienestar emocional y la conexión con los demás. Integrarlo de forma regular en la rutina puede aportar grandes beneficios en el cuidado diario.
Si quieres, puedo prepararte también una guía práctica paso a paso para organizar un bingo terapéutico en residencias o en casa.
